
A la hora de tener información sobre razas de perros siempre nos solemos llevar sorpresas porque por más pequeña que sea la raza, siempre nos encontraremos con grandes historias. Una raza de reducido tamaño y con un origen muy interesante es la raza inglesa Norwich Terrier.
Hasta mediados del siglo XIX el Norwich Terrier era utilizado como perro cazador de roedores y otras pequeñas alimañas, pero a finales del mismo siglo, varias personas se fueron dando cuenta de la inteligencia, simpatía y ternura de esta raza, así que comenzaron a tomarlos en cuenta como mascotas, así fue que en uno de los lugares donde se comenzó a ver a esta raza fue en la famosa Universidad de Cambridge.
Pero donde se comenzó a criar esta raza de manera más fuerte fue a principios del siglo XX cuando un can de estos llega al poblado de Norwich y el cual fue el padre de una gran cantidad de perros, cuyo dueño era el Señor Jones, por eso por aquellas tierras se sigue conociendo a esta raza como el Jones Terrier. El Norwich fue reconocido en 1936, que es cuando definen exactamente las características que debería de tener un perro para ser de esta raza, por ejemplo patas bajas, pelo corto y orejas erguidas.
Las características físicas que hacen de un can un Norwich Terrier, responden `primeramente a un perro de talla pequeña, que no supera los 25 centímetros y los 6 kilos. Su patas son bastante cortas, pero posee una musculatura fuerte y robusta, es dueño de una cola larga y firme. Su pelaje es doble, grueso y va de colores oscuros como el negro y el café.
La personalidad de esta raza responde a características que tienen que ver con la inquietud, aventura, destreza y acción. Esté donde esté un Norwich va a investigar el terreno, hasta encontrar algo que le haga llevar a la acción, ya sea pequeños animales a los que pueda cazar, jugar u objetos para gastar su energía. Son animales que tienen una gran inteligencia, destreza y un enrome caudal de energía.
Si la idea es tener a un Norwich como mascota, debemos de saber que son perros que precisan de tener un lugar para gastar su energía y para hacer unas buenas correteadas, y que este espacio debe de tener pasto para no lastimar sus extremidades. Esta raza elige para el día el patio y para la noche el interior, no requiere de cuidados mayores salvo una buena cepillada a su pelo.















